lunes, 20 de agosto de 2012

1/2

Caminaban. Cuando por fin se cansaron, decidieron hacer una parada en el medio de la inmensa nada. Una nube cubrió completamente el cielo y los dejó a oscuras aún siendo de día. El viento comenzó a soplar. Era difícil determinar de donde provenía.
Llovía.
El miedo los invadió. No podían escapar ni tampoco recordar el motivo por el que se encontraban ahí. Solo sabían que tiempo atrás algo los había unido. No recordaban si se habían amado u odiado, pero no les importaba. Tenían todo el resto de sus insignificantes vidas para averiguarlo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Flotando

Los brazos eran agitados frenéticamente en el aire. Los gritos nacían del más profundo rincón de las cuerdas vocales y se transformaban en eco, se reproducían. La coreografía montada por aquellos cincuenta y cinco extraños era majestuosa,  casi impecable. Los lentos movimientos invitaban a unirse al grupo.

Cinco minutos que parecieron durar una eternidad. Por fin cayó sobre una gran piedra el autobús que había desbarrancado de la autopista.