jueves, 17 de noviembre de 2016

Horizontes

A veces me esfuerzo
por seguirte.

Vas caminando lento,
sin dirección.

No logro avanzar tres pasos,
mis uñas sangran,
derraman.

[Sabré por donde volver, al menos]

Paras de golpe,
pienso, fugaz,
que no sabes hacia donde ir.

Lloro,
porque sé
que esta empresa
no tiene remedio,
futuro,
razón,
posibilidad.

No vas a esperar a nadie,
el horizonte es tu meta.