A veces me esfuerzo
por seguirte.
Vas caminando lento,
sin dirección.
No logro avanzar tres pasos,
mis uñas sangran,
derraman.
[Sabré por donde volver, al menos]
Paras de golpe,
pienso, fugaz,
que no sabes hacia donde ir.
Lloro,
porque sé
que esta empresa
no tiene remedio,
futuro,
razón,
posibilidad.
No vas a esperar a nadie,
el horizonte es tu meta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario