sábado, 13 de septiembre de 2014

Mañana por la mañana

Se levantó con aquella inquietud.
Desayunó despacio y siguió pensando en ello. Nunca antes le habían inoculado una duda de manera tan profunda como la tarde anterior. Leyó el final del libro que siempre posponía, y sin embargo no lograba despejar su mente. ¿Cómo era posible? ¿Realmente estaría sucediendo?
Se esperanzó con la llegada de su vecina, tal vez ella podría ayudar a clasificar recuerdos. El pasado y el presente habían fundido sus fronteras dando paso a tan confusa realidad. Esperó, y después de media hora seguía sola.
Ahora no recuerda qué la tiene inquieta.
Decidió que ya no era tiempo de averiguarlo. Dificultosamente llegó al borde de la cama y tras largas maniobras se recostó. Una nube inmensa cubrió el cielo raso.
Tal vez mañana por la mañana las cosas sean más claras.

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